Rothemburg ob der Tauber. Una de las ciudades más lindas de Alemania.

Rothemburg es sin duda una ciudad hermosa, muy bien conservada y con lugares muy interesantes por visitar. Es una de esas ciudades medievales de la antigua Alemania que logran transmitir una idea de aquella época. Por eso para poder disfrutar de un lugar con tanta historia y que inspira tanto romanticismo es conveniente tomarse tiempo y disfrutarla paso por paso. Aquí te muestro lo que a mí más me gustó y me impresionó, ¡ojalá que te animes a visitarla!

dsc_4465¿Cómo inició todo?

Cuenta la historia que Rothemburg, conocida en español como “Fortaleza roja sobre el Tauber”, fue fundada en el año 1170. El primer rey de aquella época, Conrado III, adquirió en 1142 el área que se transformaría con el tiempo en Rothenburg. Sobre una colina junto al río Tauber, de ahí su nombre, hizo construir el Rote Burg, un castillo, que en 1167 fue llamado por primera vez “Castrum Imperiale”. En 1241 se construyó la primera muralla, una plaza de mercado, una iglesia, el Convento de las Dominicanas y el Monasterio de los Franciscanos. En 1274 Rothenburg pasó a ser una Ciudad Imperial Libre. A partir de entonces se formaron suburbios y se extendió el amurallado para integrarlos.

A inicios de la Edad Moderna, año 1500 aproximadamente, sucedieron diversos acontecimientos que le dieron un cambio a la vida pública y jurídica, así como a la estructura social y religiosa de la ciudad. Los miembros de la comunidad judía de Rothenburg fueron expulsados y varias revueltas sociales se sumaron a la Guerra de los Campesinos. Así poco a poco se fue debilitando la ciudad.

Das Plönlein Seguramente uno de los lugares más fotografiados de Rothenburg

En 1544 Rothenburg rompió sus compromisos eclesiásticos y se sumó a la Reforma de Lutero. El convento y el monasterio fueron entonces disueltos. Por todos estos acontecimientos la ciudad perdió importancia política, pero continúo siendo un factor importante para la economía en la región, sobre todo por su rico territorio agrícola. Luego vino la Guerra de los Treinta Años y más tarde fue castigada por la peste. Entre 1802 y 1803, la ciudad cayó en manos del Reino de Baviera.

A partir de 1873 con la conexión a otras ciudades a través del tren empezó a ganar importancia y el turismo comenzó a tener un rol cada vez más importante. Dos años antes (1871) ya había regresado la comunidad judía a Rothemburg. Sin embargo, fueron nuevamente expulsados en 1938. Y es que desde 1933 Rothemburg se consideró como un modelo para la cultura del Tercer Reich. A finales de la Segunda Guerra Mundial casi el 50% de la ciudad fue destruida. Pero su reconstrucción es también el mérito más importante. Y desde entonces Rothemburg goza de una popularidad inigual entre los turistas.

Vista de Rothemburg desde el Jardin del Castillo.

 

Un paseo por el casco antiguo medieval

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Lo que más me impresionó al estar en el casco antiguo fue poder recorrer la muralla de casi 4km de larga, que a propósito está muy bien conservada, mechada con torres y puertas construida en el año ¡1200!.

Se dice que este sistema de fortificaciones, contaba con una serie de más de 7 puertas, una detrás de otra, para proteger la ciudad de personas “indeseables”.

Esta muralla tiene 42 puertas y torres y cada una cuenta con características especiales y nos cuentan otro tanto de la historia de Rothemburg. Otro de los aspectos por los que gusta tanto esta ciudad es por la forma como están construidas sus casas. Son casas “cuadradas” de 3, 4 pisos con techos de tejado rojo triangular, fachadas coloridas y entramados de madera, grandes portones y en verano arreglos florales le dan vida a sus ventanas.

La Plaza de Mercado

La plaza principal de Rothemburg, Marktplatz, que es la antigua plaza de mercado, es uno de los lugares más antiguos de la ciudad. Y como en todas las ciudades, pueblos de Alemania es donde se encuentra el Ayuntamiento, das Rathaus. Este tiene una torre de 52 metros de altura, desde la cual se tiene una vista muy bella de la ciudad y sus alrededores. ¡No dejen de subir, estoy segura que les va a gustar!

Al lado derecho se encuentra el “Ratstrinkstube” que era antiguamente una taberna a donde solo podían ir los consejales. Hoy día es la Oficina de Turismo. En la fachada hay un reloj artístico que representa el legendario Trago Magistral del 1631.

Al lado del Ayuntamiento se encuentran dos de las casas más llamativas de la plaza principal. El “Marienapotheke” y el “Fleisch- und Tanzhaus”. Marienapotheke, es una farmacia que desde 1812 hasta hoy se puede comprar todo lo necesario para la salud. Su verdadero nombre es “Jagstheimerhaus”, ya que fue el alcalde del mismo nombre, quien en 1448 la hizo construir junto a la Casa de Baile y Carnicería.

Fleisch- und Tanzhaus, antiguamente Casa de Baile y Carnicería, junto a la farmacia. En otros tiempos, en el primer piso los Rothenburgueses movían el esqueleto, mientras debajo los carniceros vendían cortes de carne. Hoy en día, el primer piso es un lugar de alta costura. Allí se encuentra el vestidor del Festival Histórico del Trago Magistral y en la planta baja se exponen obras de artistas de Rothenburg.

Entre tiendas, cafés e historia

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Recorriendo la muralla.

Normalmente no me gusta seguir una ruta cuando voy a una ciudad, disfruto más dejándome llevar por la intuición o por lo que ven mis ojos. Caminar por las calles en Rothemburg fue un placer. Me gusta observar los pequeños cafés, los lujosos restaurantes, las vitrinas con tantas cosas bonitas por comprar, observar las ventanas de las casas e imaginarme quien vive ahí y como serán por dentro esas antiguas casas de fachadas coloridas y hasta observar a los otros turistas maravillados y tomando tantísimas fotografías de casi cualquier cosa, ¡como yo!

Rothemburg vive actualmente casi por completo del turismo. Es decir, no importa en qué época vayas, siempre habrán muchos turistas. Así que si de pronto eres de los que no le gusta caminar entre masas, te recomiendo salir a recorrer la ciudad en la mañana y en la tarde puedes disfrutar de un paseo por los tranquilos Jardines del Castillo o el Jardín del Convento. Los jardínes del castillo son hermosos. El lado sur ofrece una vista magnífica sobre la parte sur de la ciudad y del valle del río Tauber. Y si atraviesas el jardín, y llegas hasta el final, tendrás una hermosa vista del valle.

 

El jardín del antiguo Convento de las Dominicas de Rothenburg actualmente aloja al Museo de la Ciudad Imperial (Reichsstadtmuseum). Es un lugar muy tranquilo y aún conserva la estructura típica de un jardín conventual. Las dominicas de Rothenburg cultivaron en el jardín hierbas medicinales, que hoy todavía existen. Hay alrededor de 50 diferentes hierbas, todas ellas con su nombre indicado. Se puede visitar desde abril hasta octubre, de 8 a 19 horas.

Torturas medievales

Y después de disfrutar de un tranquilo paseo por estos jardines nos vamos a aprender un poco más de la historia. Esta vez quisimos aprender de primera mano un poco de cómo funcionaba la ley en aquella época. Para esto nos fuimos al “Museo de Criminalística Medieval”, das Kriminalmuseum. En realidad hay varios museos en Rothemburg muy interesantes, donde se puede aprender más de la historia y de la vida en la época medieval, pero por alguna extraña razón sentí más curiosidad por aprender como castigaban a quienes no “cumplían” con la ley. Y sí, valió la pena pagar los 7€ de entrada. Aquí le dejo algunas fotografías del museo y una breve descripción de como castigaban, o mejor dicho „torturaban” a sus habitantes, nisiquiera los niños se salvaban de estos castigos.

La máscara de la vergüenza La nariz muy grande significaba que alguien metía sus narices en los negocios de otro. Los cachos que su mujer le era infiel. La serpiente y el pequeño diablito sobre la nariz simbolizaban que la persona que llevaba la mascara tenía malos pensamientos.

 

Hasta los músicos la pasaban muy mal. Los músicos que no eran buenos, debían cargar esta flauta de metal, que iba “atada” a su cuello y los dedos eran presionados y daba la impresión como que estuviera tocando.
Los niños que se portaban mal, eran golpeados con una vara, o situados en la esquina mirando hacia la pared, o incluso las escuelas tenían pequeñas celdas, como la de esta ilustración.

Bueno, esto es tan solo un abrebocas de lo que te puedes encontrar en el museo y en Rothemburg. Si estás de visita por Alemania, o vives aquí, no dejes de visitarla. Super recomendado.

Si quieres más información sobre la ciudad, te recomiendo visitar la web oficial. Aquí te dejo el link:

*web en alemán e inglés

http://www.rothenburg.de/tourismus/willkommen-in-rothenburg/

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